La calle Cavallers era la calle en la que vivían todas las familias nobles de la ciudad durante la Edad Media y esta casa, la número 14, fue construida en el siglo 15 para una de estas familias. Sin embargo, a lo largo de los siglos ha sufrido diferentes períodos de restauración y acondicionamiento, reflejando en gran medida las alteraciones actuales de los siglos 18 y 19. En el siglo 18 el edificio fue adquirido por Carles de Castellarnau y bajo su dirección se produjeron importantes cambios tanto en la fachada como en el interior y distribución del edificio.




