En 1866, se fundó una empresa familiar en Cavaillon,
Francia, vendiendo
Melones de Cavaillon a la entrada de la ciudad. Estos melones son esféricos y ligeramente más pequeños que el melón estándar. El exterior tiene una piel dorada pálida con rayas verticales de color verde azulado que van de punta a punta y una pulpa interior anaranjada con un intenso aroma floral y tropical y un alto contenido de azúcar. Disponible desde mediados de verano hasta el otoño, la fruta procede de Cavaillon y es un producto local muy apreciado con una denominación especial. Sólo puede llamarse Melón de Cavaillon si se cultiva en Provenza o en una parte del valle de Durance y además debe ser cultivado por agricultores que pertenezcan a la asociación oficial del producto. Amado por su ciudad natal, estatuas, pinturas, festivales anuales y una escultura de melón de 9 toneladas a la entrada de la ciudad, todo esto marca lo que significa para los locales.
También se puede agradecer a este querido melón local el nacimiento del único restaurante de la ciudad con estrella Michelin,
Maison Prévôt. Este restaurante, durante cinco meses al año sutemática se centra totalmente en el melón, debe sus orígenes a un viaje a París en 1977, cuando Jean-Jacques Prévôt, chef y fundador de Maison Prévôt, se desmayó en el sur de Francia, en las afueras de Cavaillon.