
Croacia es un famoso y popular destino de vacaciones, particularmente para aquellos que buscan sol, mar y diversión, ya que tiene una larga e increíblemente hermosa costa salpicada por muchos asombrosos centros turísticos y pueblos costeros. Muchas de estos pueblos son elegantes y llenos de modernas urbanizaciones y villas, pero hay algunos asentamientos más antiguos e históricos entre estos. En particular, uno de los más bellos e interesantes pueblos costeros es Opatija, el cual que fue una popular escapada costera y un centro turístico de moda en el siglo 19 y sigue lleno de impresionantes villas de la época de los Habsburgo hasta hoy en día.
Opatija es una bonita y encantadora pequeña joya que estuvo un poco en declive durante tiempo, pero que ha resurgido en la última década más o menos y ahora atrae regularmente a un público en gran medida maduro por sus grandes hoteles balneario, su increíble ubicación a lo largo del Adriático, su clima que permite una temperatura agradable para realizar viajes durante casi todo el año y su famoso paseo marítimo de Lungomare que abraza la costa y ofrece maravillosas vistas sobre la localidad y las islas vecinas. Si busca paz, relajación, una perfecta escapada al mar, y un entorno muy bonito, un alquiler de casa en Opatija es una excelente idea.
Durante su estancia en Opatija, entre nadar en pequeñas bahías (ya que no hay playas reales de las que hablar), disfrutar del paseo marítimo, cenar en los brillantes restaurantes de la ciudad, ver la puesta de sol en la costa, y en general simplemente relajarse, probablemente debería hacer un hueco y visitar Villa Angiolina en algún momento, ya que es el Museo de Turismo Croata y la única atracción turística tradicional de la que hablar en la localidad.
Opatija es una bonita y encantadora pequeña joya que estuvo un poco en declive durante tiempo, pero que ha resurgido en la última década más o menos y ahora atrae regularmente a un público en gran medida maduro por sus grandes hoteles balneario, su increíble ubicación a lo largo del Adriático, su clima que permite una temperatura agradable para realizar viajes durante casi todo el año y su famoso paseo marítimo de Lungomare que abraza la costa y ofrece maravillosas vistas sobre la localidad y las islas vecinas. Si busca paz, relajación, una perfecta escapada al mar, y un entorno muy bonito, un alquiler de casa en Opatija es una excelente idea.
Durante su estancia en Opatija, entre nadar en pequeñas bahías (ya que no hay playas reales de las que hablar), disfrutar del paseo marítimo, cenar en los brillantes restaurantes de la ciudad, ver la puesta de sol en la costa, y en general simplemente relajarse, probablemente debería hacer un hueco y visitar Villa Angiolina en algún momento, ya que es el Museo de Turismo Croata y la única atracción turística tradicional de la que hablar en la localidad.
Villa Angiolina es una representación visual del comienzo de la época del gran turismo en Opatija. Cuando se construyó la villa en 1844, Opatija pasó de ser un pueblo pesquero con unas 120 casas a ser el balneario más de moda del país que recibía a la emperatriz austríaca María Ana y a muchas otras figuras nobles y famosas tanto de Croacia como del extranjero. Fue la casa de verano de Iginio Scarpa, un patricio de Rijeka y fue nombrada en honor a su difunta esposa. La familia usó Villa Angiolina como propiedad de ocio y luego pasó de propietario a propietario hasta que en los últimos años se convirtió en la sede del Museo de Turismo Croata.
El museo cuenta con una interesante conservación de objetos de la historia del turismo en el país, tales como una exhibición de trajes de baño históricos que habrían sido usados por aquellos visitantes del siglo 19 y principios del 20 que hicieron de Opatija un popular balneario, fotografías históricas, tarjetas postales ilustradas de todos los años, antiguos artículos de hoteles, mapas, recuerdos, objetos de interés y mucho más. La entrada cuesta sólo unos 2 euros por persona. Sin embargo, además de ser una bonita joya de color pastel llena de objetos interesantes, los terrenos alrededor de la villa son también hermosos y vale la pena venir a explorarlos.
Villa Angiolina está rodeada por un parque de 3,6 hectáreas que se divide en 60 áreas y está lleno de más de 159 especies de plantas exóticas de Asia, América del Sur, Australia, incluyendo la encantadora Camelia japonesa que se ha convertido en sinónimo de Opatija. Además de todo esto, el parque alberga unas bonitas terrazas que una vez se utilizaron para el entretenimiento nocturno, las actuaciones orquestales, sobretodo en los veranos, y el edificio más antiguo de Opatija, la Iglesia de San Jacobo, que data de al menos el siglo 15.
Así que, si está buscando un lugar tranquilo y apacible para una escapada al mar en Croacia, una casa de vacaciones en Opatija es una elección perfecta y un paseo por esta bonita villa, con su interesante pequeño museo y sus impresionantes terrenos hace que sea una actividad interesante a la vez que encantadora. ¡Qué lugar perfecto para relajarse!
El museo cuenta con una interesante conservación de objetos de la historia del turismo en el país, tales como una exhibición de trajes de baño históricos que habrían sido usados por aquellos visitantes del siglo 19 y principios del 20 que hicieron de Opatija un popular balneario, fotografías históricas, tarjetas postales ilustradas de todos los años, antiguos artículos de hoteles, mapas, recuerdos, objetos de interés y mucho más. La entrada cuesta sólo unos 2 euros por persona. Sin embargo, además de ser una bonita joya de color pastel llena de objetos interesantes, los terrenos alrededor de la villa son también hermosos y vale la pena venir a explorarlos.
Villa Angiolina está rodeada por un parque de 3,6 hectáreas que se divide en 60 áreas y está lleno de más de 159 especies de plantas exóticas de Asia, América del Sur, Australia, incluyendo la encantadora Camelia japonesa que se ha convertido en sinónimo de Opatija. Además de todo esto, el parque alberga unas bonitas terrazas que una vez se utilizaron para el entretenimiento nocturno, las actuaciones orquestales, sobretodo en los veranos, y el edificio más antiguo de Opatija, la Iglesia de San Jacobo, que data de al menos el siglo 15.
Así que, si está buscando un lugar tranquilo y apacible para una escapada al mar en Croacia, una casa de vacaciones en Opatija es una elección perfecta y un paseo por esta bonita villa, con su interesante pequeño museo y sus impresionantes terrenos hace que sea una actividad interesante a la vez que encantadora. ¡Qué lugar perfecto para relajarse!
Fuente de publicación
Foto 1: Berthold Werner / CC BY-SA 3.0;
Foto 1: Berthold Werner / CC BY-SA 3.0;